miércoles, 4 de noviembre de 2015

Impresión 3D

Ya hace 6 meses que trabajo como Modelador/Diseñador 3D (También hago a veces cosas de diseño 2D) en el mundillo de la impresión en 3D, y me gusta mi trabajo bastante mi trabajo actual porque está muy relacionado con todas las cosas que he ido aprendiendo como artista para videojuegos. Y es que, aunque los modelos a los que estaba acostumbrado no suelen ser imprimibles (necesitan a veces mucho trabajo para que todo sea una pieza sólida y que la impresora entienda), practico mucho el modelado, esculpido y el retoque en general todos los días.

Habitualmente las figuras o piezas que se imprimen con impresoras de tipo doméstico solo tienen un color. Están hechas con un filamento de plástico que se va fundiendo para crear las capas que formarán el objeto y el color se lo da el que tenía el propio filamento. Por otro lado si se divide el elemento en piezas que se puedan imprimir por separado para luego pegarlas o ensamblarlas se puede conseguir un resultado interesante, con colores planos, como en el Mazinger Z que hice para la tienda.



Si nos movemos a otros materiales que no sean plásticos (y hablo en este caso de los que disponemos en mi lugar de trabajo, ya que hay infinidad de materiales disponibles), tenemos una impresora que es capaz de generar piezas en color en una especie de acabado cerámico algo más frágil pero con bastantes posibilidades. Así, recurriendo a este sistema y a varios tipos de escáneres (incluido uno para personas) podemos crear figuras a todo color de personajes de todo tipo, personas reales, coches… Lo que se nos ocurra.

En lo que se refiere al tema de escaneado, la cosa también es bastante interesante, aunque a veces tengo que controlar no acostumbrarme a ciertas cosas que no son buenas para el modelado tradicional, y es que en este caso ya obtengo casi todo el trabajo del dispositivo y solo tengo que retocar, unas veces color, otras malla… Sin embargo el tipo de malla que se obtiene es un poco caótica y hecha de triángulos. (Aunque si queremos arreglar esto podemos recurrir a la retopología).


Puedo practicar bastante, incluida la anatomía de personas, cuando tengo que recomponer caras, manos u otras partes del cuerpo que el escáner no fue capaz de reconocer por diversos factores que influyen (aunque falla poco). También el color (la textura) suele necesitar retoques varios, especialmente para adaptarse a los colores de la impresora que sacará la figura. Así que en este sentido estoy contento.

Otra cosa muy interesante es el tener que diseñar piezas o dar volumen a ideas que traen los clientes que me obliga a practicar también, en este caso, el diseño de objetos con superficies duras. Así que cubro tanto lo orgánico como lo inorgánico.

Y al final, ya por quejarme de algo (que me gusta quejarme) tengo la pega de que los modelos que tengo que trabajar desde el escáner no me permiten el habitual workflow de modelado por subdivisión. Parto siempre de niveles de millones de polígonos, aunque como ya tengo (casi siempre) las formas generales, no viene mal para trabajar el detalle fino, pero a veces hay que recomponer la malla porque muchas zonas se quedan sin resolución pronto y otras tienen demasiado. Además, llevo tiempo sin poder dedicarme a mis pequeños proyectos de videojuegos y mi alma de diseñador de juegos está sufriendo… Pero esto es también por el poco tiempo que me queda del Master de Animum, que está siendo todo un lujazo (Ya se nota también el escaso tiempo en las actualizaciones del Blog. Lo siento, pero hago lo que puedo)


2 comentarios:

  1. La de cosas que se van a poder hacer cuando mejoren las impresoras 3D, va a ser una revolución genial que seguro que amplía nuestro mercado

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya están mejorando bastante a nivel empresa. Sobre lo que tengo mis dudas es sobre las impresoras "domesticas". Eso de que todo el mundo tendrá una no lo acabo de ver. Vamos a ver que pasa de aquí a 5 o 10 años. Que esto va rápido!

      Eliminar