lunes, 29 de octubre de 2018

Juegos que me Influyeron como desarrollador: Saga Lost Kigdoms

Una de esas veces que me quemaba un billete en el bolsillo y me compré un juego de Game Cube sin saber nada de él, solo porque me molaba la portada, descubrí un RPG que me encantó y del que esperaría ansioso una segunda parte. Se trata de Lost Kingdoms, conocido en Japon como Rune.


En este juego tenemos el clásico estilo de RPG Japones en tercera persona y combates en tiempo real “a medias”, es decir, que entramos en modo combate y nos movemos por un escenario limitado, pero no necesitamos esperar turno para atacar. Además, los ataques y magias en este caso funcionan mediante el uso de una baraja de cartas de criaturas y hechizos que vamos coleccionando a lo largo de la historia.





La protagonista del primer juego, llamada Katia, podía usar cartas de ataque directo en las que una criatura aparece, realiza un ataque rápido y desaparece, pero también cartas de invocación en las que la criatura permanece sobre el tablero y se enfrenta a los enemigos hasta derrotarlos o hasta caer intentándolo. Por supuesto también están las típicas cartas para recuperar nuestra salud.

Debemos cuidar a lo largo de nuestra aventura el uso de las cartas. Así, cuantas menos necesitemos para salir victoriosos de un combate será mejor para no vernos en apuros en el futuro. Sin embargo, también será bueno buscar el combate y explorar bien el terreno para obtener más y mejores cartas que nos garanticen el poder derrotar a enemigos complicados.

Un tiempo después de pasarme Lost Kingdoms llegó por fin a mis manos su segunda parte donde la heroína del juego anterior es ya solo un recuerdo legendario y la nueva protagonista se llama Tara Grimface.







En Lost Kingdoms II la cosa mejora con más historia (también más secuencias introductorias) y con cartas que nos transforman en criaturas para poder por ejemplo, superar obstáculos o alcanzar zonas en nuestro camino que de otra forma no podríamos.

La parte artística de la saga me gusta bastante, aunque no eran unos gráficos espectaculares para la época, si que lucían relativamente bonitos y adecuados para la trama. Así, jugando a invocar Criaturas y ampliando mi capacidad mágica con un mazo de cartas más efectivo, fui aprendiendo y recibiendo inspiración de este genial título para poder diseñar mis propios RPG sin ceñirme al mismo diseño de Gameplay de siempre. (Aunque al final nunca hice un RPG completo :P)

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