lunes, 24 de marzo de 2014

“Dormir” un proyecto

Poco a poco, la gente que se acerca al desarrollo de videojuegos o aprende algo sobre el tema va descubriendo la realidad de que se trata de un trabajo duro y que los que se dedican a esto no están todo el día jugando y divirtiéndose como pensaban. Hay mucho que hacer, muchas tareas repetitivas y desgaste, sobre todo mental, para solucionar todos los problemas, cumplir fechas y acabar elementos que deben incorporarse al juego y que, además, en ocasiones hay que rehacer si vemos que no encajan bien. Como consecuencia (y pasa mucho en el caso de los Indies que trabajan en solitario) en ocasiones un proyecto llega a cansar a su creador y necesita dejarlo reposar para dedicarse a otras cosas y no “quemarse” demasiado. Para evitar cancelar definitivamente el juego, una solución puede ser ponerlo en “Stand By” y recuperarlo después de un tiempo diseñando otra cosa completamente distinta.

Sin embargo, hacer esto tiene bastante riesgo de que cuando se vuelva a reiniciar la producción haya dificultades para re-engancharse, especialmente si no se deja todo bien atado cuando se hizo la pausa. Por ello todo debe quedar bien documentado (código, diseño del juego, modo en que se están realizando los gráficos, librerías de sonido y música…) para que con un rápido vistazo nos pongamos al día de cómo se estaban haciendo las cosas. Además, tampoco conviene dejar ninguna tarea a medias. Es decir, que si por ejemplo el programador estaba picando el código para generar una tabla de records, deje esta parte terminada, bien comentada y funcionando. (Y lo mismo para el resto de roles en el proyecto)

Respecto a que hacemos durante nuestro descanso, mi recomendación es cambiar completamente de género o incluso hacer algo distinto que nos distraiga (una Web, otro juego… No sé, lo que nos apetezca). Con ello podremos conseguir un poco de distracción que no nos haga seguir pensando en lo que habíamos dejado pendiente para volver con ello con fuerzas renovadas y dar otro empujón hasta terminarlo.

Así que por mi parte, vamos a ver que puedo ir haciendo con los juegos que estoy desarrollando a día de hoy. Nada de meterme en demasiadas cosas, pero como siempre, puedo ir creando un par de títulos en mis ratos libres y forzarme a acabarlos sin que termine odiándolos. :P

2 comentarios:

  1. En mi opinión el dejar un proyecto debe ser lo último que se debe hacer y siempre forzado "por causas mayores" si esto llega a suceder.

    El "aburrimiento" o "hastio" del juego no es razón suficiente y rebela que se ha empezado un proyecto de modo muy equivocado y que fundamentalmente no se queria hacer. En ese caso puede ser mejor olvidarlo definitivamente y revisar nuestras prioridades en la elección de trabajos, porque es evidente que no son las correctas.

    Yo no recuerdo sentir cansancio o hastio por un proyecto sino todo lo contrario, de hecho y si no fuese por razones imposibles de soslayar (trabajo, etc.) trabajaría sin descanso hasta completar cualquier cosa, sin ahorrar esfuerzos; para mí es ya un pago y un estimulo ver avanzar el proyecto, sin necesitar más.

    Existen demasiados problemas en tratar de reanudar un proyecto, sobre todo si es complejo, pues esta complejidad puede ser tal que para volver a él tengas que hacer un esfuerzo realmente titánico independientemente de la calidad de la información y documentación que hayas añadido, y es más, si la complejidad es de programación y esta es realmente compleja puede que jamás vuelvas a tener la misma relación con la aplicación que tenias antes, que ya no la comprendas del todo y que por ello el nivel de calidad baje ostensiblemente a la vez que se dispara el tiempo de desarrollo.
    Cuando estás en pleno desarrollo de una aplicación, la cantidad de ideas, innovaciones y toda clase de mejoras relacionadas con ella es mucho mayor que si la dejas y vuelves porque el sentido, el verdadero alma de la aplicación se encuentra en ese momento no en otro.

    Un saludo.


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  2. Bueno, el aburrimiento no es el único motivo de abandono de un proyecto. A veces hay fuerzas mayores y no se puede evitar, pero si que puedes tener algo de razon en lo de empezar el proyecto de modo equivocado o lo de ser un proyecto no deseado. De todas formas creo que nunca van a ser motivos suficientes para poner algo de pausa. Mas bien para abandonarlo definitivamente.

    La vida da muchas vueltas y a veces no te queda más remedio que abandonar o detener temporalmente algo. Pasa también en las grandes empresas.

    Si le tienes cariño a ese proyecto volverás a intentarlo en el futuro, y aunque no sea lo mismo, si está bien documentado puedes recuperar más o menos el trabajo y terminarlo. (Aunque eso sí, puede que haya que rehacer cosas, por lo que no es nada óptimo, pero es la única opción).

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