jueves, 19 de febrero de 2015

One Man Army

Ser “todoterreno” es lo contrario de la especialización y forma parte de una forma de ser que se acerca bastante a lo Independiente y, en parte, viene también de la necesidad. ¿Qué pasa cuando un apasionado de los videojuegos empieza un proyecto con cuatro amigos? Que tiene que dedicarse a muchas y variadas tareas, por lo que debe aprender a defenderse en todas ellas.

Un paso más allá de ser todo terreno es ser “One man army”, es decir, currarse un juego uno mismo sin ayuda, lo cual implica hacer sonido, música, programación, arte… Una locura en la que aun hay desarrolladores que se meten. En este caso es más una elección, ya que siempre se puede buscar algún tipo de apoyo, pero es una consecuencia de lo anterior, el haber aprendido un poco de todo y sentirse capaz de convertir una idea en realidad con habilidades propias.

En mi caso, ha habido varios motivos por los que comencé a aprender de todo. Uno de ellos, es simplemente que soy una persona apasionada y curiosa de este medio (los videojuegos) y no podía quedarme sin saber cómo se hacían cada una de las tareas necesarias para terminar un proyecto. Es una fuerza que me supera y que siempre me ha impedido centrarme a pesar de que alguna vez lo he intentado. El segundo motivo es la necesidad de cubrir varios puestos en un equipo pequeño que ya comenté en el primer párrafo, y hay un último motivo más relacionado con esto, que tiene que ver con la seguridad. Y es que en los grupos de desarrollo que se trabaja por afición y sin dinero, en nuestro tiempo libre, las obligaciones hacen que abandonen miembros del equipo y entren nuevos sin parar, provocando el riesgo de que muchas veces grandes ideas queden sin terminar por falta de personal. Fue después de unos cuantos fracasos de proyectos por abandono general, cuando pensé que en el caso al menos de juegos que iban a nacer de ideas mías, tenía que ser capaz de seguir adelante aunque hubiese otros que tuvieran que dejar su parte del trabajo sin terminar.



Aun así, siempre se ha dicho que no es bueno elegir esta filosofía de trabajo y que lo realmente útil es especializarse, por motivos obvios: Será mejor pixel artist (por ejemplo), una persona que se dedica 8 horas al día solo a practicar y mejorar eso, que yo, que pueda dedicar una a la semana por que el resto lo dedique a programar, modelar en 3D, etc. Sin embargo después de mis experiencias prefiero un término medio, porque por muy bueno que sea uno en una cosa, dependerá de los demás para sacar rendimiento a su trabajo, y es posible que no siempre haya un hueco para él/ella, especialmente si está excesivamente especializado y el proyecto requiere otro tipo de habilidades, que aunque se parezcan, no son su fuerte. (Por ejemplo ser el mejor modelador 3D y que solo se necesite arte 2D).

Con este post no quiero decir que no me guste trabajar en equipo. De hecho es mi opción preferida y la que creo óptima para acabar juegos. Pero si alguno o alguna se siente identificado con lo que estoy contando ya verá como pasa por etapas o proyectos en los que sentirá que tiene la energía y habilidades para terminarlos por completo y otros en los que prefiera un poco de ayuda, compañía, e intercambio de información para seguir mejorando. De hecho no recomendaría a nadie que se quedara sin saber al menos una mínima parte de lo que hace el resto de miembros de su equipo, para ser capaz de entenderlos y ponerse en su piel al evaluar la dificultad de su trabajo. Pero tampoco aconsejaría a un desarrollador que hiciera todos los proyectos de su vida en solitario, porque, entre otras cosas, estaría perdiendo la oportunidad de aprender de los demás (y de enseñar a los demás).

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