domingo, 29 de enero de 2012

Videojuegos, Música y efectos de sonido.

Alguna vez lo he contado en el Blog, que fui músico o… más o menos, quiero decir: Se leer una partitura que no sea muy complicada, aunque no sepa componer, se hacer una canción con mi PC, aunque no sepa cantar y, se controlar unos platos giradiscos aunque no domine ni la guitarra, ni el piano, ni ningún otro instrumento, y es que como mucha gente que tratabamos de hacer música para videojuegos en los 90, yo empecé siendo Dj tracker.

En aquella época (o también unos años antes), se llevaban mucho los programas conocidos como “trackers” en los que, colocando una serie de samples, se podían componer canciones de muchos generos musicales, pero sobretodo electronica.


La cosa consistia en utilizar las muestras de sonido en el programa para poder variarles el tono y tener algo así como un sampler en tu ordenador. Con esto, colocabas las notas en unos patrones y a través de diferentes canales (para poder tener uno para percusión, otro para guitarras, etc.) Por fin, el ordenador se encargaba de reproducirlos y generar una canción.

Con el tiempo me fui metiendo más en el mundillo musical y me hice pinchadiscos. Por lo que tuve actuaciones en discotecas pinchando Trance, Techno, Progressive, House… y aprendí a editar y retocar canciones con software de edición de audio, hasta que llegué a tener mis primeros tocadiscos y me pasé al Hip Hop y el Scratch que siempre me había apasionado.

Llegó así esa época fantástica en la que fui Dj de varios grupos de Rap y tuve colaboraciones de todo tipo y por toda la geografía, dimos conciertos y gané algunos concursos y titulos gracias a ese sonido de rayar vinilos que siempre me ha encantado. Y es que esa posibilidad de “desordenar” la música y hacer que suene del reves, se repita, se ralentice, se convierta en algo distinto por así decirlo… Bueno, es que no se puede explicar. Tiene que gustarte y solo si lo vives lo entiendes. :P


Todo esto me sirvió también para los Videojuegos, ya que en todos los proyectos que desarrollaba en aquella época me podía permitir el lujo de añadir mi propia música (Aunque no fuera muy buena) e incluso mis propios efectos de sonido.

Leí bastante sobre el tema. Por ejemplo recuerdo historias sobre ecualización, masterización… y como con una bolsa de plastico haciendo ruido delante de un microfono y unos cuantos retoques podías crear el sonido de un fuego en una chimenea.

Actualmente, para elaborar música tenemos multitud de software no muy caro (algunos incluso gratis) con los que podemos hacer cosas interesantes sin tener que recurrir a una orquesta o un grupo, (aunque evidentemente sonará peor). Por ejemplo: Reason, Pro tools, Cubase, etc.

En cuanto a los efectos de sonido tenemos desde Adobe Audition, Audacity, etc.Y bastante información y ayuda en internet como para poder hacer nuestros pinitos en el mundillo.


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