jueves, 16 de abril de 2015

Futuros Creadores: Entrevista a Alberto Carlier Fernández, estudiante de ESNE

Terminamos finalmente con las entrevistas a estudiantes de ESNE en la sección de Futuros Creadores después de haber hablado con varios alumnos y alumnas de distintos cursos y especializados en roles muy diversos. La última vez charlamos con Victoria Serrano, aspirante a diseñadora de juegos y hoy tenemos a Alberto Carlier, gran amante del cine además de los videojuegos. Es este un perfil que nos encontramos a menudo en la industria, donde parece que en muchas ocasiones se quieren fusionar o hacer que convivan de forma muy cercana ambos mundos.

Sobre Alberto Carlier Fernández

Alberto Carlier está en el último curso del Grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos, en la rama de diseño y es un apasionado del cine que, tras intentarlo con una ingeniería informática y dejarlo porque no había demasiados contenidos que tuvieran que ver con lo que realmente quería hacer, estudió una diplomatura de montaje cinematográfico en la escuela TAI (http://www.escuela-tai.com)

Tras unas prácticas en Sogecable vio como la crisis hizo que encontrar trabajo en este sector se volviera una tarea difícil y pasó por una etapa como dependiente en tiendas de videojuegos como Gamestop y Game.

En un curso del Servicio Nacional de Empleo de infografía audiovisual descubrió que no solo le gustaba el cine y los videojuegos, si no básicamente cualquier cosa que consista en crear algo, ya fueran videos, gráficos, animaciones, o lo que sea. Aquello le dio ánimos para embarcarse en el Grado de Diseño y Desarrollo de Videojuegos de ESNE y, para conseguir el mejor precio posible se presentó a la beca de “jóvenes Creadores 2011” que entregaba la propia escuela, ganando el primer premio. Aquello le permitió pagar sólo la mitad de las tasas de formación durante todo el Grado.

Estos estudios han hecho resurgir incluso más que antes su faceta de cineasta, que le ha llevado a ganar nada menos que 4 premios en dos festivales de cortometrajes que ESNE convoca cada año llamado “Feelmotion”.

Su proyecto fin de grado no es un videojuego. Está comenzando el proceso de montar su propia empresa para poner a la venta un producto para el consumidor. Tiene juegos simples publicados en la windows phone store y ha trabajado en pequeños proyectos en ESNE, pero estos nunca han pasado de una fase de desarrollo primitiva debido a que dice ser demasiado perfeccionista y no le gusta trabajar en algo que sabe que no alcanzará un cierto nivel de calidad. Según nos explica, piensa que durante la carrera resulta casi imposible llegar a crear un juego digno compaginándolo con los estudios y la vida personal. Por lo que de momento ha dejado aparcada su labor como diseñador de videojuegos.

Su intención es tratar de compaginar sus dos grandes pasiones, el cine y los videojuegos. Como ya hace en su opinión, Quantic Dream, sacando provecho de ellas para crear algo distinto.

Sobre el Grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos de ESNE

El Grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos de ESNE ofrece 4 años completos de estudios para el desarrollo de videojuegos, siendo los dos primeros con temas generales y los restantes a elegir entre 3 especializaciones: Diseño, arte o programación. Es pionero en España y ha sido el primer Grado Universitario Oficial bajo el amparo de Bolonia y dentro del Espacio Europeo de Educación Superior


Durante el curso, los alumnos trabajan y se forman junto a algunas de las empresas tecnológicas multinacionales más importantes. Aprenderán a diseñar la aplicación o el juego, diseñar sus escenarios, crear personajes, programar, producir, aplicar códigos de arte y estrategias de juego que disfrutaran los usuarios en sus dispositivos.

Entrevista

¿Por qué elegiste estudiar el Grado de Diseño y Desarrollo de Videojuegos de ESNE?

Había terminado una diplomatura en montaje cinematográfico justo cuando comenzó la crisis. Resultaba realmente difícil encontrar un puesto en dicho sector que contara con un contrato indefinido. Poco a poco me fui dando cuenta de que iba a necesitar más preparación si quería trabajar en algo que realmente me gustara. Puesto que las oportunidades laborales no abundaban, opté por invertir los años de la crisis en aumentar mis conocimientos, para estar preparado cuando volviera la estabilidad económica. Por suerte, no mucho antes se había creado el primer Grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos, algo que no existía cuando entré en Ingeniería Informática. Fue una decisión difícil porque ya no tenía 18 años, pero al final me decidí a ello…y ha sido lo mejor que he hecho en mi vida.

¿Cuál es el videojuego más influyente para ti como creador de todos los que has jugado?

Sin dudar lo más mínimo puedo decir que es Metal Gear Solid para PlayStation. Fue el primer videojuego que realmente apostaba por un uso del lenguaje cinematográfico elaborado y consistente a lo largo de toda la aventura. Introdujo una infinidad de elementos revolucionarios que demostraban que hasta el más mínimo detalle se había tenido en cuenta. Así fue como me di cuenta de que los videojuegos podían ofrecer una historia digna de cualquier película pero ir mucho más allá gracias a la interacción que ofrecen al usuario. Lo completé unas cinco veces en un mes, y aún vuelvo a jugar a él de vez en cuando. Una obra maestra.

¿Qué elementos del cine te atraen más? ¿Y del videojuego?

Me asombra la idea de que el público pueda empatizar y emocionarse con una historia y unos personajes que saben de sobra que no son reales. Son capaces de reír y llorar con ellos a pesar de ser pura ficción. El cine tiene esa capacidad, la de transmitir sentimientos y contar historias como casi ningún otro medio puede. Hay películas que cambian la vida de las personas porque les animan a tomar decisiones o les ayudan en momentos determinantes. Es algo indescriptible.

Del videojuego me quedo con su capacidad de inmersión. Es un rincón en el que los jugadores podemos entrar cuando queramos para cumplir sueños como volar, tener poderes, salvar al mundo o correr a toda velocidad por las calles de una ciudad que está al otro lado del mundo. Permiten que el usuario no sea un mero espectador sino que tome decisiones que alteran la forma en la que transcurre la historia. Pero a día de hoy, debido a que la tecnología aún tiene margen de mejora, creo que no cuentan con la capacidad de transmitir emociones que sí tiene el cine. Nunca en mi vida he llorado con un videojuego, algo que hago a menudo con las películas, y aunque conozco gente que sí, el videojuego debe aún evolucionar en este sentido.

¿En qué posición o industria te gustaría trabajar más tiempo a lo largo de tu vida?

Si alguien me dijera que mañana mismo podría estar viviendo de hacer exactamente lo que quisiera, estaría en Estados Unidos dirigiendo películas. Me encantan los videojuegos, llevo 25 años jugando, leyendo revistas y atento siempre a cualquier novedad en esa industria. Creo que es un medio que permite ser más creativo y afrontar retos más variados. Sin embargo considero que en pocos trabajos del mundo se crea una relación tan estrecha con el equipo como en el cine. Me encanta la gente, hacer amigos nuevos, conocerles, y trabajar con ellos codo con codo. Cuando desarrollas un videojuego, a pesar del buen ambiente, inevitablemente cada componente se aísla más en su departamento. Hay que estar muchas horas delante de una pantalla. En un rodaje se trabaja más de forma directa con el resto y los lazos que se crean son mayores.

Pero como he dicho, me gustaría intentar siempre mezclar ambas disciplinas para crear algo único. Cada una tiene mucho que aportar a la otra. Muchos de los juegos de hoy en día se ruedan previamente con actores reales. Mi segundo trabajo ideal sería dirigiendo dichas escenas para después poder aportar ideas y mecánicas al juego final.


¿Planeas continuar tu formación cuando termines el Grado de ESNE?

En ESNE he desarrollado una pasión casi enfermiza por estar continuamente aprendiendo. No hay día que no entre en Youtube para aumentar más mis conocimientos en nuevos programas o técnicas. Creo que se ha convertido en una plataforma mucho más potente de lo que la mayoría piensa. Me gusta el diseño gráfico, la fotografía, la publicidad…hay tanto que aprender que no creo que deje hacerlo nunca, y menos con lo fácil que es hoy en día. Pero si nos referimos a formación oficial, no la contemplo por ahora. Tengo 29 años, dos títulos y es momento ya de empezar a trabajar para poder sacar adelante mis proyectos personales.

¿Por qué decidiste que tu proyecto final no fuera un videojuego? ¿En qué consiste el proyecto? ¿Lo estas creando en solitario o en grupo?

A menudo hablo con mi hermano sobre alguna nueva idea que se nos ha ocurrido a alguno de los dos y que sería interesante desarrollar. Como es lógico, por una u otra razón, casi siempre acabamos descartándolas. El año pasado tuve otra de estas ideas y según pasaban los días no encontraba motivo alguno para no llevarla a cabo. Puesto que iba a requerir de muchas horas de trabajo, la única manera de hacerlo posible era presentarlo como proyecto fin de grado, puesto que tenía que hacer uno de todas formas.

No puedo hablar ahora mismo en profundidad del mismo. Se trata de un accesorio para móvil, que irá acompañado de una página web y una app. No es un concepto ni mucho menos revolucionario, es una idea muy simple. Pero a veces son las ideas más simples las que mejor calan en el público. Si todo va bien, espero que pronto cualquiera que lea esto pueda conocer el producto.

Por supuesto se está desarrollando en equipo. Si algo he aprendido en esta escuela es a encargar cada tarea a la mejor persona preparada para ella. Hay mucha gente que sabe más de diseño gráfico, programación o dibujo que yo, luego lo más lógico es que entre todos tratemos de crear el mejor proyecto posible.

¿Qué opinan en tu entorno de que quieras dedicarte a los videojuegos?

Era algo que se veía venir desde que era pequeño como ya he explicado. He comprado literalmente centenares de revistas de videojuegos y he tenido y aún conservo más de una decena de video consolas. Toda mi familia ve lógico que intente dedicarme a ello. La única forma de ser bueno en algo, es hacer lo que te gusta. Además todo el mundo sabe la cantidad de dinero que mueve hoy en día este sector, por lo que ya ni siquiera eso es una barrera.

¿Para ti es mejor especializarse en un área concreta o saber un poco de todo?

Creo que es más bien una unión de las dos cosas. Nadie puede ser un experto en muchas materias. Cada persona debe encontrar aquello que más le guste, centrarse en ello y delegar el resto de tareas en gente más capacitada. Pero al mismo tiempo es importante aprender y tener conocimientos de otras ramas, porque ayudan al trabajo en equipo y permiten aportar valor a tus creaciones. Las pocas veces que he tenido oportunidad de trabajar con compañeros de otras carreras como moda, interiores o gráfico hemos acabado aprendiendo mucho los unos de los otros.

¿Cuál es la plataforma que crees que puede darte más oportunidades como creador hoy en día?

Si nos referimos al mundo del videojuego y entendemos como oportunidad a la posibilidad de lanzar un producto al mercado, creo que sin duda son los móviles y tablets. Los costes de desarrollo y la cantidad de usuarios potenciales son ampliamente mejores que en consolas domésticas o PC. Sin embargo hay mucha competencia y es difícil destacar.

¿En el futuro prefieres trabajar en una gran compañía creando juegos AAA o en proyectos más pequeños?

Me gustaría tener mi propia compañía y que ésta pudiera llegar a ser lo más grande posible. Puesto que querría contar con actores de renombre para las escenas, los juegos serían casi seguro triple A. Aunque también tengo debilidad por obras tan personales como Journey, Flower, Brothers: A Tale of Two Sons y similares. Creo que el futuro pasa por ofrecer juegos de corta duración pero con experiencias muy completas, como pasa en el cine. Hay tanta variedad hoy en día que pocos jugadores pueden permitirse el lujo de invertir 80 horas en un mismo título.


¿Qué contenido es tu favorito del Grado que te encuentras estudiando?

Seguramente el único que no encuentras en ninguna asignatura y la vez en todas: los compañeros. La principal ventaja de estudiar un grado así frente a aprender por tu cuenta es que cada día convives con decenas de alumnos que tiene un talento enorme y de los que aprendes muchísimo. Te permiten concebir ideas que nunca antes habría sido capaz de tener y crecer como profesional.

Me gusta que el grado ofrezca una formación completa, desde modelado 3D a legislación aplicada, economía o marketing. Eso te permite tener los pies en el suelo y saber que para tener éxito, crear el juego es sólo una pequeña parte de un largo proceso. De nada sirve tener una buena idea si no sabes venderla y protegerla.

¿Qué es lo primero que tienes pensado hacer en el aspecto profesional cuando te Gradúes?

Mi intención es intentar entrar directamente en los estudios en los que más anhelo trabajar. Apuntar a lo más alto, porque aunque sea difícil, tendré más probabilidades que si ni siquiera lo intento. Si eso no funciona, iré poco a poco adaptándome para intentar trabajar en algo que siga manteniendo relación con las tareas que me gustaría desempeñar.

Pase lo que pase, durante un tiempo seguiré apostando por sacar adelante el producto que tenemos en marcha.

¿Son compatibles estos estudios con un trabajo o exigen dedicación plena?

Depende de muchas cosas. Del tipo de trabajo, de horario o de la distancia a la escuela. Yo estuve trabajando el primer año de carrera y al principio no tenía ningún problema. Pero cuando llegaban los exámenes la cosa se complicaba. Es cierto que yo trabaja en una tienda de videojuegos, en la que los horarios podían cambiar de forma repentina y eso alteraba mucho la forma de organizarse. Además vivo bastante lejos de la Universidad, por lo que tampoco ayuda. Pero si se encuentra un trabajo apropiado y no se pierde mucho tiempo en los trayectos, es posible sin lugar a dudas. De hecho cuando trabajaba era cuando más activo estaba y más aprovechaba el tiempo que dedicaba a cosas de clase, ya que no me podía permitir perder ni un segundo.

¿Hay algo que no te guste o te resulte insuficiente para tu futuro en concreto en esta formación?

La carrera es muy nueva y es evidente que tiene muchos aspectos a mejorar. Muchos de ellos ya se han mejorado en las generaciones que están viniendo por detrás de nosotros. La ventaja que tenemos por ser de los primeros en contar con este título la pagamos con la inexperiencia de la formación en sí. Hay clases realmente útiles y otras muy prescindibles. Pero como he dicho, gracias a los compañeros y el ambiente que se respira, raro es el día en el que no aprendes algo. Si uno sabe sacarle partido a la carrera, lo hace. Si se queda esperando a que las oportunidades le lleguen solas, la cosa cambia mucho.

¿Qué personas de dentro y fuera de la industria han influido más en ti como profesional?

Tengo muchas referencias. Gente a la que admiro y en la que me fijo para intentar absorber lo mejor de ellos. Steve Jobs por ser un visionario y su capacidad de comunicación. Spielberg, Christopher Nolan, Robert Zemeckis, Clint Eastwood y muchos más por su maestría a la hora de dirigir películas. Fumito Ueda, Hideo Kojima, Shigeru Miyamoto o David Cage por crear videojuegos únicos y creer en que es un medio que puede ofrecer muchas más cosas de las imaginables en un principio.

En un ámbito más personal, mi madre, mi padre y mi hermano me han enseñado cada día y me han convertido en la persona que soy hoy. De cada uno de ellos he aprendido valores esenciales para poder trabajar y llevar una vida feliz y plena.

¿Tienes habilidades como programador o artista o has preferido centrarte únicamente en producción y diseño?

Me gusta dibujar, pero soy muy consciente de que mi falta de práctica impide que se me de especialmente bien. Es algo que me gustaría aprender más adelante. La programación es a la vez de las cosas más frustrantes y gratificantes que existen. Puedes estar días estancado con un problema y tener ganas de abandonar. Pero el día que lo resuelves es genial. Intento aprender también de vez en cuando para tener un perfil más completo. Me atrae mucho Swift por ser un lenguaje nuevo y estar dedicado a iOS, una de las plataformas más potentes hoy en día.

¿Cuál es tu época del videojuego preferida?

Soy una persona muy nostálgica y evidentemente tengo mucho cariño a todos los juegos con los que crecí. De hecho llevo casi todos ellos en mi ordenador y los pruebo a pequeños ratos a diario. Me gustan en especial la época de los 16 bit y la pasada generación.

En Super Nintendo y Megadrive había una gran variedad de catálogo. Juegos de todos los géneros y basados en todo tipo de aventuras. Y aunque muchos de ellos destacaban por encima de otros, técnicamente las diferencias no eran tan grandes. Eso permitía que pudieras jugar a títulos basados en tus películas o series preferidas y muchos de ellos eran realmente buenos. Con Playstation 3 y Xbox 360 pasó algo similar. Cuando por fin los polígonos alcanzaron un nivel medio de calidad decente, la oferta de juegos entretenidos aumentó. El asentamiento del online cambio también por completo el valor de los videojuegos. Para un usuario no hay nada mejor que poder encontrar juegos buenos casi de cualquier categoría o temática.

¿Qué esperas del futuro de los videojuegos?

Como dice uno de mis profesores, los desarrolladores de videojuegos hoy en día somos como los cavernícolas pintando en las cuevas. Es un medio que se encuentra en un estado de desarrollo tan primitivo que ni siquiera podemos imaginar hasta dónde llegará. La realidad virtual es para mí una evolución lógica y que ha tardado más de lo deseado en llegar. No se adapta a cualquier género, pero sin duda es un avance positivo. En mi opinión, creo que dentro de no mucho llegaremos a ver juegos donde sin movernos del sitio podamos ver a través de nuestros ojos todo el mundo virtual, y realizar cualquier acción con nuestra mente. Un concepto parecido podía verse en una escena Minority Report. Ansío en que llegue el día en que los juegos permitan a la gente realizar viajes o disfrutar de experiencias que no pueden llevar a cabo en la vida real, y que sea totalmente indistinguible.

¿Aprendéis en este Grado a escribir guiones para videojuegos?

Tenemos una asignatura en segundo y otra en cuarto, las dos centradas por completo en esa disciplina. Nos enseñan a saber crear historias válidas en poco tiempo, así como qué elementos debemos tener en cuenta si queremos dotar a esas historias de una profundidad y credibilidad mayores de lo que esta industria nos tiene acostumbrados.

¿Has estado en festivales o participado en concursos de desarrollo de videojuegos?

He participado en una Hackathon patrocinada por Microsoft en la que desarrollamos cuatro juegos en apenas dos semanas. Todos ellos están publicados en la Windows Phone Store. También probé suerte en otra organizada por el Diario El Mundo que buscaba renovar su app.

Sin embargo he estado más pendiente de los festivales de cine que organiza la propia escuela que me han permitido aprender muchísimo como cineasta y en los que he tenido la suerte de ganar cuatro premios. Este año es el último que me presento y me da mucha pena la verdad.

Gracias por participar en esta entrevista. Para terminar tienes espacio para agradecimientos, saludos o dar algún consejo a los lectores.

Aprovecharé para agradecer a toda la gente que ha hecho posibles los cuatro últimos años de mi vida, que han sido sin duda los mejores. A mi familia por educarme, por el apoyo y por pagarme la carrera. A mis profesores y compañeros por hacer que ésta haya sido una experiencia increíble. Y a mi pareja por hacerme crecer como persona, recuperar la confianza en mí mismo y dar sentido a todos esos momentos en los que no estoy trabajando.

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