domingo, 26 de abril de 2015

Mejorando el guión: Descripciones.

Una de las secciones que he creado para este Blog con la que más disfrutaba era “Técnicas de guión aplicadas a videojuegos”, pero desde que la terminé, no he vuelto a escribir gran cosa sobre esta parte del desarrollo que siempre me ha gustado bastante. Básicamente, es importante para mí crear nuevas historias y personajes, además de darles un gameplay para que se integren en un mundo jugable. Por ello, voy a tratar de ampliar un poco los post dedicados al guión de videojuegos (aunque también hay otros muchos dedicados a documentos necesarios para la escritura de guiones), hablando de algunas cosillas más que pueden ayudarnos con esta tarea. Así, hoy nos centramos en las descripciones.

Describir algo es muy importante cuando estamos contando lo que no podemos mostrar en imágenes, es por esto que si estamos creando un guión, especialmente si es un guión literario, tendremos que recurrir a ellas siempre que tengamos el deseo de que el lector sea capaz de ver en su cabeza algo lo más parecido posible a lo que nosotros tenemos en mente.

A pesar de que tenemos documentos en los que podemos apoyarnos para indicar a nuestros compañeros/as artistas conceptuales, el aspecto que tendría un personaje, objeto, escenario o lo que sea, mejorará bastante la calidad de nuestros textos usar descripciones para transmitir esto, también en medio de la propia historia. Para describir además, tenemos una serie de recursos literarios como las comparaciones, metáforas, etc. que pueden ayudar a las personas que deben leer nuestro trabajo a entenderlo claramente y de paso, que le resulte más entretenido.
 
¿Cuándo describir? 

Cuando trasladamos al lector a un nuevo escenario lo ideal es empezar por describírselo. Igualmente, si por ejemplo entra un nuevo personaje en escena, es imprescindible que indiquemos como es. Las descripciones, eso sí, serán más o menos detalladas en función de la importancia que tenga la escena, objeto o personaje. Si pensamos en ejemplos para explicar esto mejor, podemos imaginarnos personajes secundarios que solo están para pasearse por la escena del juego y decirnos alguna frase. En este caso no necesitamos saber mucho. Nos basta con saber lo básico como su género y aspecto físico sin mucho detalle, dejando al artista que sea libre de crear sus propios secundarios de relleno o genéricos. Por el contrario si se trata del malo tendremos que hacer un esfuerzo mayor y contar, no solo todo lo posible de su físico, si no añadir, a lo largo de nuestro texto, como se mueve, como se comporta, su evolución psicológica… 

Algo que ayuda bastante a saber cómo describir el ambiente o los personajes en el guión de nuestro juego es imaginárnoslo todo en nuestra mente como si fuera una película y tratar de explicarlo con palabras. Escribiendo de esta forma, tendremos la necesidad de explicar cómo viste alguien, algún detalle que queramos mostrar con un primer plano de nuestra cámara, el entorno que veríamos al inicio de un plano general, etc.

Leer libros ayuda mucho a que nuestra forma de narrar las imágenes mejore considerablemente, y es que algunos autores son auténticos genios en sus descripciones y nos ayudan además a meternos en la historia utilizando recursos que adornan su forma de describir todo lo que rodea al protagonista de la trama. (Algunos de estos recursos enganchan bastante y hacen que queramos seguir leyendo sin parar).

Recordemos que no basta con decir que “La mujer que nos ayudaría a saber más de nuestra aventura era rubia y con los ojos verdes”, si no que siempre será más adecuado usar algo como “Su pelo largo y rubio tapaba parte de uno de sus profundos e intensos ojos verdes, más concretamente el derecho, donde además tenía una pequeña mancha oscura de nacimiento en el iris. Sería difícil mantener la mirada sin ponerse nervioso a aquella chica, que además parecía tener las respuestas de lo que iba a pasar a continuación”.

¡Hasta la próxima!

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